Estaba volviendo a su equilibrio inicial.
Sabía que muchas de las cosas por las que pasó, la hicieron sufrir, la devastaron de a ratos.
Hoy entiende que aprehende y aprende de todo eso. Que las heridas, no son más que una huella que le abre cada día los ojos, para llevarla a su "yo" más interno.
Se enoja, se enrosca, sigue. Y así, es como para unos cuantos, funciona. No debería ser así, no debería ser la única salida.
Yo me di cuenta que muchas de las cosas que veía, eran certeras. Que desde el inicio, mi libertad era todo lo que quería para encontrarme. En un momento, me equivoqué. Sentí que la compañía, podía con acompañar mi libertad, pero no era así. Tenía que hacerlo sola. Tenía que seguir mi camino, y así lo fué.
Hoy retorno a mis inicios. Hoy, soy un poco más yo.
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