Como un encuentro inesperado, te acercás a ese ser que está parado exactamente en el mismo lugar que vos, que siente igual, que aprehende igual, que está detenido en el tiempo, pero con ganas de avanzar.
Todo esto me llevó a hacerme una interesante pregunta: ¿cómo podemos buscar a alguien como nosotros, si ni siquiera sabemos quiénes somos?
Y de ahí, se eleva una incertidumbre...
Antes de querer/creer encontrar a "ese alguien", antes de toda conclusión de cómo es el mundo y las cosas, antes de mostrar y demostrar, antes de dar, antes de esperar... encontrate a vos mismo y salí a buscarte en cada persona, en cada lugar... conocé y en consecuencia, bancate estar con vos para enfrentar derrotas y desafíos. Integrate con tu dualidad, querete con tus miles de complejidades, pero no dejes de ser, para ser otro para alguien, no dejes de existir, para desvivirte por alguien, no dejes de creer, sin antes, creer en tus convicciones, no te dejes... nunca.
No hay comentarios:
Publicar un comentario