̣~~~~~~ "Yo soy aire, aprendiendo a saberme continuada en el viento" ~ EG ~~~~~~

23 abr 2013

Tus ojos son mi ventana...

Noches de desvelo, que te obligan a plasmar el pensamiento, para que no se te vaya.

Conectate... conectate... ahí está lo que querés. Cuánto lo querés? Es el momento de quererlo tanto hasta hacerlo tuyo? Sí.

Vamos entrando en un proceso hermoso de transformación, de deseo, de convicción pura. La vida, va a tomando forma de vida y la causa está en pleno desarrollo. Consecuencias? Realmente, enriquecedoras. No veo la hora de que llegue EL momento, MI MOMENTO, de ser por fin y al fin.

21 abr 2013

Otoño.

En otoño me detengo.
En otoño espero al colectivo más tiempo, me siento en el fondo, me calzo los auriculares y me dejo llevar.
En otoño, veo los colores con más precisión, escucho con más atención, escribo canciones, me tomo un café batido, disfruto del sol, de las manos acariciando cabellos, de los animales que eufóricamente, saludan, del chocolate en media noche, de las voces en armonía, del silencio, de un mate cualquiera, de una sonrisa callejera.

En otoño me enrulo con el mundo, enrulo mi cabello, mi cuerpo a las sábanas, enrulo el abrazo hasta que se deshace y termina en un suspiro sobre el hombro del otro.

En otoño, bailo la música que me da el sonido que viene de ningún lugar, donde nadie toca, pero me suena, resuena todo el tiempo y en ese tiempo, me broto de libertad.

En otoño, sueño mucho, creo en él, y me la creo. No espero y doy, pero siempre algo espero...

16 abr 2013

Pertenecer mode off.

Sí, quizás recién llego y es normal que los viajes, te dejen la cabeza en el modo en el que estabas, que el lugar te deje su olor, que por las mañanas, hagas exactamente la misma rutina, tratándote de convencer, que todavía estás ahí, en ese lugar soñado.
Pasar por el proceso de adaptación y preguntarte una y otra vez "y si me vuelvo a ir?", "y si me voy, realmente?". 
Si hay algo que me dí cuenta en un viaje que por más que haya sido placentero, es que yo no soy de ningún lado. Todavía no me encontré en el lugar exacto, haciendo lo exacto y sintiendo exactamente lo que quiero sentir... ¿Será que lo tendré que ir a buscar por el mundo? ¿Será que tengo que encontrar algo que me ate acá lo suficiente, aprender a amarlo y otra vez, "convencerme" de que acá soy yo, con esto? No lo sé. Hoy por hoy, soy estas ganas, esta forma de pensar, y esta decisión firme, que por nada me la borro de la cabeza. 
No creo que sea una locura, querer encontrar un pedacito de vos, lejos. No creo que sea "cobarde", al contrario, me parece que lo más valiente que puede tener una persona, es esas ganas de volar, pero volar con despegue, con firmeza y convicción; porque justamente es ahí, donde la persona actúa de manera auténtica.

10 abr 2013

Melosa.

Hay pieles y hay mieles de distintos sabores. Texturas distintas, con las que te sentís más afín.
Hay pasión y hay emoción, que te atraviesa como un rayo por la sangre. Saca esa energía y lo das todo, hasta quedar en nada, desnudo con tu ser.
La miel de la que hablo, habita en pocas colmenas. Es la más dulce y la más rica de todas, la mejor.
No creo volver a encontrarla, porque apareció en una estación propicia, y los otoños se van con ese sabor, ese dejo en mi boca del que no me puedo olvidar...

8 abr 2013

Vía G.

¿Qué tienen los viajes?
¿Qué tienen esos aires que te llevan a lugares desconocidos y te sumergen en una viciada nebulosa?

Viajes al interior de uno.
¿Por qué, ese "viaje", es la excusa de libertad, es el momento propicio para inspirarse, para hacer lo que sea y que no haya vergüenza, ataduras, rencores, y todo signo de desconfianza con uno y con el resto?

Puede ser que las ganas tan ardidas de vivir en ese momento y ese lugar, hacen que todo miedo desaparezca. "Que todo fluya", que el sol sea más sol, que la sonrisa sea más sonrisa y que los saltos sean más altos, los pasos más largos, los abrazos, más sentidos, y el enojo, sea solamente, un margen muy chiquitito, al costado del papel en blanco.

Sería genial, si todos emprendemos ese viaje y lo agarramos fuertemente a nuestras convicciones de vivir, de estar y de ser, en el día a día. Que todo lo que pase, no sea lo suficientemente grave, como para bloquearnos. Seguro que ahí, quizás nos podamos querer y conectar un poquito más, como seres humanos.