Y sí, las cosas corren su curso, te hacen aprender de ellas, te dan alegrías y enojos, te hacen verte de afuera, y saber que hay que parar.
Hoy llegué a un colapso definitivo. Me dí cuenta de que hasta acá llegué, y hasta acá llega mi amor por los demás, el preocuparme por el prójimo tanto tiempo, hizo que me descuidara tanto... que mi cuerpo y mi mente están rasgados, estan cansados. Llegó la hora de decirme HOLA para siempre, y no me dejarme ir más. Siempre pensando en el resto, que el resto, y el resto de mí no dá abasto, no logra encontrarse más. Ya está, hoy a las 21:30 de la noche, lo confirmo. Quiero estar bien, no importa cuanto me falte, si no, disfrutar lo que ya tenga, y lo que vaya consiguiendo... Esa es mi meta. Y quiero estar tranquila para lograrlo, pensarlo y calcularlo.
Aguanté hasta donde pude, y sé que dí lo mejor de mí. Pero ahora quiero, lo mejor para mí.
2 comentarios:
mira nada más, uno piensa que es la única persona pensando y sintiendo de ésta forma cuando de pronto encuentro tu entrada y me hace sentir netamente identificada. hasta me regresó el alma al cuerpo. gracias!!
Gracias a vos!
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