Soltarse de toda esa locura que tiene uno y no saber como expresarla, de qué forma canalizarla, es el gran síntoma de represión y angustia que todos alguna vez tenemos. Una gran bola sin forma ni color, que quema... y no sabes de qué forma no pasársela al compañero más querido, más cercano, al que intenta ayudarte, al que intenta sacarte lejos...
Tenemos que concentrarnos, y enfocar la vista lo más claro posible para ver que sí se puede, que sí tenemos y nos sobran razones para poder estar felices, pero serlo, no sé si se puede serlo. Existen los momentos placenteros que te llevan a estar, pero poder SER, va más allá. va más allá de la existencia. Poder ser, y tener la conciencia para asumirlo, es MUY difícil.
La mención de muchas frases como "somos lo que comemos", con los que estamos, etc, no es más que pura mentira. Ser es reconocerse en vida, y a lo largo de ella, poder encontrar los pedacitos de lo que el destino construye para armarte por completo, o hasta donde llegues hacerlo... y ahí uno es, fué, o cree que vá a serlo y ya. Igual si lo pienso mejor, en un porcentaje, uno mide si su vida está cargada de cosas buenas más que las malas (todo según como se vea, hay gente feliz con muy poco y hay otra que vive pensando en las cosas que le faltan, y otras que son felices con la maldad -para variar-), pero por eso, hay infinitos motivos y pueden ser confusos, si unos se mete bien por las ramas.
En fin, había dicho que el destino lo hace uno, pero mágicamente, hay cosas que por muchas razones y dolores, nos dan señales de que tenemos que tomar ciertas direcciones, imprecisas, incalculables, insostenibles a veces, pero algo más donde pisar...
Sin dudas, el Andrelo no se equivocó cantando:
"en el fondo es tan hondo mi dolor
porque me voy, y no se puede cambiar
de corazon como de camisa
sin perder la sonrisa"
No hay comentarios:
Publicar un comentario