Tiembla el cuerpo, se me sale el corazón y un millón de pensamientos quieren salir sin tapujos, para renovar tranquilidades, para equilibrar.
Se encuentra con la nueva era de su ser y en ese ser, las palabras, pesan, crean demencia, se ríen nerviosas y calman en la madrugada. Anestesiame, por favor!
Tilo, valeriana... nada apacigua las ansias de correr, sin cansarse a medio camino. Pero lejos de ser un laberinto, se emociona y se enciende. Se atemoriza, pero no se miente más, nunca más. La verdad es que quiero querer lo que realmente quiero, siento querer. Agarrarlo con todas mis fuerzas y sentirlo mío. Ese sueño que veía lejano, y que ahora está tan cerca, que se me cae el pelo, me como las uñas a más no poder, flaqueo, no! Nada de flaquear, ahora... NO ME AFLOJES, CHE.
